1.2.10

POR NUESTROS MISIONEROS DE HAITI

¡OH MARIA,

MADRE DEL PERPETUO SOCORRO!


La Virgen del Milagro, como te llaman tus hijos de HAITI, porque te han reconocido como su Patrona. En tus manos pongo mi súplica y también mi pequeña ayuda por ellos, mis hermanos; bendícela, preséntala a Jesús. Haz valer tu amor de Madre y tu poder de Reina. Me entrego a tu voluntad; estoy seguro de tu misericordia.


Madre de Dios y Madre mía, ruega por mí.



(Puedes hacer esta oración en forma de novena, o bien, el día 12 de cada mes, durante 12 meses, después del terremoto acaecido el 12 de enero; ya sea individualmente o en familia.)


27.11.09

SAN ALFONSO A JESUS NIÑO



Siendo niño San Alfonso, rezó frecuentemente delante de Jesús Niño. Ordenado sacerdote,

San Alfonso publicó en 1758 un libro que expresa bien su meditación sobre el misterio de la Navidad:



“Jesús mío,

mi soberano Señor y verdadero Dios:


¿Qué fuerza te ha hecho descender

del cielo a una gruta

sino la fuerza de tu amor por nosotros?


Tú que habitas el seno del Padre,

tú reposas en un pesebre.


Tú que reinas más allá de las estrellas,

tú vienes a nacer sobre un poco de paja...



Tú que eres la alegría del cielo,

yo te escucho gemir y llorar.

. . .


Dime, oh Jesús mío:

¿Qué fuerza desconocida

te ha reducido a tal abajamiento?

Una sola,

la fuerza de tu amor por nosotros”.


. . .

“Así es que, en esta morada,

el Verbo encarnado

pasó el resto de su infancia

y toda su juventud.


¿Cómo vivió?

Pobre y despreciado de los hombres

haciendo el oficio de un simple obrero,

“en sumisión a María y José”

(Lc 2, 51)


CORONA DE ADVIENTO


ORACIÓN DEL PRIMER DOMINGO


Encendemos, Señor, esta luz,

como aquél que enciende su lámpara

para salir, en la noche,

al encuentro del amigo que viene.

En esta primera semana de Adviento

queremos levantarnos para esperarte preparados,

para recibirte con alegría.

Muchas sombras nos envuelven.

Muchos halagos nos adormecen.

Queremos estar despiertos y vigilantes,

porque tú nos traes la luz más clara,

la paz más profunda y la alegría más verdadera.

¡Ven, Señor Jesús. Ven, Señor Jesús!

(Misa Dominical)






28.10.09

Oración por el XXIV Capítulo General 2009




Presidente: Del Señor viene la misericordia,
Todos: Y la redención copiosa.

Presidente:
Oremos.

Todos:
Gloria a ti, Padre, que estás en los cielos,
Que tu amor reine en la tierra,
haz que nuestra voluntad sea conforme a la tuya.

Que tu Hijo, Jesús, nuestro Redentor, otorgue al XXIV Capítulo General y a nuestra entera Congregación sabiduría y compasión a través del Espíritu Santo.

Haznos sensibles a los signos de los tiempos, y que estemos dispuestos a una conversión continua, de forma que, al organizar nuestra vida apostólica y misión, pensemos y sintamos como Jesús a fin de responder más eficazmente a las necesidades de aquellos a quienes nos envías, los pobres más abandonados.

Ayúdanos a ser cada vez más fieles a nuestro carisma y a nuestra misión.

Que nos olvidemos de nosotros mismos y nos esforcemos por vivir para los demás.

Que proclamemos fielmente el Evangelio de la abundante redención allí donde las necesidades pastorales sean más urgentes.

Haznos misioneros intrépidos y de ardiente caridad pastoral que nos impulse a ir a lugares difíciles y a emprender los trabajos más arduos, confiando en que tú estás siempre con nosotros y en que todo lo podemos en ti, que nos confortas.

Que en todo cuanto sintamos, pensemos, digamos y hagamos, te demos gracias y te alabemos.


Invocación: Madre del Perpetuo Socorro,
Todos: Ruega por nosotros.

Invocación: San Alfonso, y todos los Santos y Beatos de la Congregación,
Todos: Rueguen por nosotros.